M-commerce gana fuerza en mercados desarrollados

El comercio por medio de dispositivos móviles esta ganando fuerza en economías maduras, según estudio; no obstante en la región centroamericana aún falta el último empuje.

  • Ver Fotos

Daniela Quirós

La penetración masiva en el uso de dispositivos móviles y su incorporación en nuestro estilo de vida influye cada vez más en la forma en que decidimos cómo, dónde y cuándo hacemos compras.

El comercio electrónico ya despegó en economías desarrolladas y con él,  lo que conocemos como m-commerce (comercio electrónico móvil) aunque en la región el estado de ambas aún esta por verse.

Según el más reciente estudio de la consultora Deloitte se espera que los teléfonos inteligentes influencien las ventas minoristas de los Estados Unidos en hasta US$159 mil millones sólo en 2012 y que ésta cifra aumente hasta  un 19% para efectos del año 2016.

“Nuestra investigación indica que los compradores de smartphones tienen un 14% más de probabilidad de realizar una compra en la tienda en comparación con los que no son usuarios de smartphone. Esto significa que la movilidad es una herramienta importante para los minoristas para impulsar cada vez más las ventas-en-la-tienda, fortaleciendo la relación entre el minorista y el consumidor para aumentar su compromiso y lealtad”, comentó  Alison Paul, vice Presidente, líder del área de minoristas y distribución de Deloitte EE.UU.

Sin embargo, ésta realidad no es producto de la casualidad sino de un proceso de trabajo de promoción y facilitación de servicios a los usuarios, según el gerente senior de Tecnología, Medios y Telecomunicaciones de Deloitte, Gilles Maury, los EEUU están logrando ahora una transformación de los hábitos de los consumidores como fruto de un largo proceso de elaboración de ecosistemas y de colaboración entre ellos, con una atención a la forma que los consumidores adoptan la tecnología.

Apps y mundo móvil

De acuerdo con Maury, el éxito del e-commerce  aunado con la aparición de “teléfonos inteligentes, fáciles de usar y con acceso a internet” propulsó, sin duda, su evolución hacia una nueva etapa: el mercado móvil, lo que algunos han sabido cómo aprovechar.

Según el experto, ésta modalidad posee dos características claves que pueden lograr su éxito. En primer lugar, aprovecha la relación contínua e íntima entre el dispositivo y el usuario y éstos a su vez comparten la información con sus conocidos.

Seguido de ésto, las aplicaciones para móviles permiten que en función de la ubicación de cada persona, ésta podrá ver descuentos, locales comerciales, promociones y hasta recomendaciones en ese mismo momento (Social Local Móvil-SoLoMo).

“Las tiendas minoristas que no logran comprometer a sus compradores mediante aplicaciones móviles especializadas o promociones dirigidas a usuarios de smartphone, dejan la puerta abierta a los competidores para que alcancen al consumidor que está de pie frente a la tienda minorista y el punto de compra," dice Kasey Lobaugh, Director y líder del consumidor directo y los multicanales, de Consultoría de Deloitte

No obstante, en la región la situación es un poco distante. ¿Qué frena la explosión del m-commerce? Consultado al respecto, Maury señaló que aunque existen bases para pensar en la adopción de ésta tendencia debemos enfrentar primeo una  “destacable la carencia en elementos claves ”, situación que nos mantiene anclados.

Maury destaca como principal argumento la poca confianza que existe frente al comercio electrónico. Según asegura, aún existe desconfianza en el pago electrónico y las tiendas tradicionales no lanzan, en muchos casos, opciones verdaderamente atractivas en su Web, como precios más bajos.

Además, según afirma, en países como Costa Rica o Nicaragua, el sistema de direcciones físicas dificulta la entrega entrega a domicilio. A éstos factores se le suma que los desarrolladores y creativos de apps comerciales se enfocan en trabajar para mercados más “rentables” como los Estados Unidos.

“La cultura de transacciones electrónicas en general aún es baja, ya sea a nivel de gobierno digital, uso de firma digital, uso de intranet en las empresas para servicios simples como solicitar días de vacaciones”, afirmó Maury.

No obstante, el contraste en cuanto a la capacidad de adquisición de las pequeñas y medianas empresas -que son mayoría en la región- dificulta la inversión no sólo en una página web sino también en la creación de aplicaciones específicas o personalizadas para el comercio, así lo reveló el director de Desarrollo Creativo, Jeffrey Chaves.

Ante ésto, el especialista de Deloitte asegura que el camino hacia la transformación del sector minorista no será progresivo, según asegura el mercado esta listo y sólo espera algunos actores disruptivos que decidan “abrir la brecha con tiendas virtuales novedosas y beneficiosas para el mercado para que se cree un efecto de moda contagioso que modificará radicalmente el panorama del comercio local”, aseguró.

Publicado: Martes, 31 de julio del 2012

Para poder comentar debe iniciar su sesión.