12 razones por las que fallan las transformaciones digitales

Jose Duran

Falta de patrocinio del CEO, deficiencia de talentos y resistencia al cambio. Si ha encontrado alguno de los siguientes problemas, puede reconsiderar su transformación digital antes de que se estanque.

CIO

Las transformaciones digitales están de moda en estos días. No encontrará una empresa que no esté aprovechando alguna combinación de cloud, análisis, inteligencia artificial y aprendizaje automático para servir mejor a sus clientes o simplificar las operaciones.

Pero aquí hay una dura verdad, muchos están fallando por completo o están en peligro de fallar. La mitad de los 400 altos ejecutivos con sede en EE. UU., encuestados por Wipro Digital en 2017, indicaron que su empresa no tiene éxito en la ejecución del 50% de sus estrategias y uno de cada cinco dijo que la transformación digital de su compañía es una pérdida de tiempo.

Los expertos entrevistados por CIO.com señalaron que existen impedimentos específicos para impulsar el cambio requerido de una organización. A continuación, se presentan 12 problemas que descarrilan las transformaciones digitales en la actualidad.

1. Falta de consenso sobre lo que significa la transformación digital

La falta de una estrategia clara de transformación fue citada por el 35% de los ejecutivos como una barrera clave para lograr su potencial digital completo, según Wipro Digital. El CIO puede ver esto como una forma de impulsar la eficiencia operativa, mientras que los CMO pueden verlo como la respuesta para fomentar la participación del cliente. Una verdadera transformación digital requiere de ambos.

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“Se debe comunicar la visión implacablemente, atenerse a ella y hacer que la gente compre”, analizó Janice Miller, quien asesora a los líderes empresariales sobre sus planes de transformación y es directora de programas de liderazgo en Harvard Business Publishing.

2. Falta de patrocinio del CEO

El liderazgo de las reformas digitales está en crisis, con los CEO fallando en guiar o respaldar una estrategia coherente, expresó Rajan Kohli, vicepresidente senior y director global de Wipro Digital.

La excesiva precaución y el miedo a lo desconocido persiguen a algunos CEO, según la investigación que Digital McKinsey lanzó en 2017. “En el entorno actual, hacer cambios incrementales es como reorganizar las sillas de cubierta en el Titanic”, mencionó McKinsey. 

La clave para una transformación digital exitosa radica en la creación de una experiencia de cliente nueva y única. Hacerlo es un esfuerzo de toda la empresa, y le corresponde al CEO tomar las riendas e impulsar el enfoque que une TI y el negocio.

3. Falta de enfoque

Sin un CEO que guíe los esfuerzos, la transformación digital carece de foco, poniendo en peligro el desempeño. Para McKinsey, si bien muchas empresas se apresuran a adoptar la filosofía de “dejar florecer 100 flores” para la experimentación, centrarse en demasiadas cosas “disipa el enfoque de gestión y priva de ideas prometedoras acerca de los recursos que necesitan para una ampliación exitosa”.

4. Resistencia al cambio

El cambio puede ser un desafío en las empresas donde los líderes corporativos han disfrutado de cierto grado de comodidad. Las personas construyeron sus carreras y su poder sobre lo que saben y es difícil para ellos dejarlo ir.

De hecho, el 43% de los 4.500 CIO consultados para la encuesta CIO Harvey Nash / KPMG 2017, citó la resistencia al cambio como el principal impedimento para una estrategia digital exitosa. Esto puede detener los cambios. Depende del CEO reunir a las tropas, alineando a todos en torno a la estrategia, la narrativa y la visión.

5. Problemas con el qué y el cómo

Desde resultados fiscales mediocres hasta la presión de la junta corporativa y el aumento de rivales, la mayoría de las empresas saben por qué necesitan cambiar. Pero muchos luchan por descubrir lo que necesitan cambiar y cómo hacerlo. Esta indecisión puede crear inercia o, peor aún, decisiones equivocadas.

Uno de los principales desafíos a los que se enfrentan las organizaciones es reconciliar su plan de cambio digital con los objetivos financieros a corto y largo plazo, en particular para las compañías de comercio comprometidas con los accionistas y con Wall Street.

6. Falta de ritmo

El ritmo de cambio del caracol no está ayudando. Solo el 4% de los encuestados de Wipro Digital dijeron que hicieron la mitad de su inversión digital en menos de un año, y la mayoría de los encuestados especificó que les tomó dos o tres años para ver que al menos la mitad de estas inversiones se concretaran.

“El ritmo de transformación es tan rápido, que necesitas mover la estrategia mucho más veloz y no tomar dos años para que todos participen”, agregó Miller, quien también consideró que cambiar la cultura para fomentar nuevas ideas, lo que incluye la creación de una red de seguridad psicológica que asume que habrá fallas, es la clave.

7. Déficit de talento

La implementación de innovaciones digitales requiere nuevos talentos, incluidos ingenieros de software capacitados en los últimos lenguajes de programación y gerentes de productos que saben lo que los clientes quieren en un asistente virtual.

Las empresas están pagando mucho dinero por expertos en diseño de experiencia del usuario, ingenieros de DevOps, científicos de datos y profesionales de inteligencia artificial, cuando pueden encontrarlos.

La demanda supera con creces la oferta, y la mayoría de las empresas encuentran difícil atraer a los desarrolladores de software experimentados, gerentes de productos y otros profesionales de la tecnología, lejos de Apple, Google o Facebook.

8. El foco de back-end puede distorsionar la innovación del cliente

Incluso con la combinación de talentos adecuada, los CIO se centran en las revisiones de infraestructura a expensas de la innovación orientada al cliente. Una verdadera transformación digital aborda ambos lados de esta moneda en paralelo. Por ejemplo, las empresas deben asignar equipos para migrar a la infraestructura de nube mientras experimentan con aplicaciones móviles, chatbots, blockchain o IoT.

9. Problemas de integración

Muchos CIO que adoptan nuevas tecnologías brillantes, como IoT, chatbots y otras herramientas de AI o ML, las implementan poco a poco en lugar de construirlas en una plataforma cohesiva, afirmó Rubén Mancha, profesor asistente de sistemas de información en Babson College.

“Ven la tecnología como piezas individuales para implementar, pero no tienen una propuesta de valor que las integre a todas”, comentó Mancha.

Como resultado, muchas empresas no logran reinventar su propuesta de valor para los clientes. Según Mancha, las transformaciones digitales exitosas utilizarán las tecnologías emergentes para aprovechar una experiencia informática contextual que ofrece a los clientes servicios altamente personalizados y distintos. 

10. El foso digital

Otro gran problema es que algunas empresas bloquean sus iniciativas digitales, argumentando que requieren la velocidad para operar independientemente de la nave nodriza corporativa más deliberada. Esto tiende a ser un acelerador digital o laboratorio de innovación que se ejecuta fuera de la sede.

Si bien operar con mayor rapidez y libertad tiene sus ventajas, si no se logran inyectar de manera integral esas capacidades digitales y se impulsa la transformación hacia el resto del negocio, se desperdician dinero y recursos valiosos.

11. Ataduras de dinero

Las renovaciones digitales pueden sufrir una muerte lenta una vez que la implementación o los costos operativos eclipsan los ahorros o el crecimiento de los ingresos, recurriendo a un presupuesto que alguna vez fue inicial.

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“Las empresas líderes comienzan apuntándole a las ganancias rápidas para desbloquear el valor, de modo que el esfuerzo se autofinancia, a menudo dentro de los primeros tres meses”, explicó McKinsey.

12. Falta de continuidad

¿Cuántas veces ha escuchado de un CIO que habla de su transformación digital en curso solo para irse antes de que se complete? De la noche a la mañana, su perfil de LinkedIn cambia de “CIO global de X” a “CDO de Y” o, lo que es peor, “buscando mi próxima oportunidad”. Podría atribuirse esto a la falta de un banco de talentos tecnológicos profundos, pero dado que los CIO saltan de forma voluntaria e involuntaria, las empresas tienen pocas posibilidades de ejecutar sus estrategias digitales.

Las iniciativas iniciadas bajo la égida de la transformación a menudo se unen a la pila de grandes fallas de proyectos de TI. Pero, en última instancia, las variaciones digitales requieren liderazgo desde la cima y están condenados al fracaso si no lo tienen.

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