Deje lo empírico, siga Scrum

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Para dejar de seguir especulando cómo avanza un proyecto y reducir las posibilidades de riesgo, le presentamos cinco puntos infalibles para ejecutar una metodología Scrum con éxito.

Juan José López Torres @jjlopezt

Scrum es un medio de transición de la implementación de un modelo de gestión de proyectos ágiles que hace que estos procesos pasen de hacer las cosas de manera empírica a tener control sobre ellas.

A diferencia de otras metodologías, Scrum se caracteriza por fomentar la planificación a partir de los objetivos que se deseen alcanzar, determina roles por propietarios, miembros del equipo y Scrum master, establece fases (sprints) y finalmente evalúa los avances y determina los pasos a seguir entre las partes (propietario y equipo Scrum).

Para dejar de seguir especulando cómo avanza un proyecto y reducir las posibilidades de riesgo, le presentamos cinco puntos infalibles para ejecutar una metodología Scrum con éxito.

Sugerido: Cómo escoger la metodología de gestión de proyectos adecuada

1. Backlog. Esta parte del proceso propicia que los integrantes del equipo cuenten con un espacio para intercambiar propuestas, iniciativas y dudas. Permite que se asegure la calidad de la comunicación para que todas las personas que participen en el proyecto tengan y comprendan con claridad cómo es que se dará el flujo de trabajo.

2. Planificación de fases. Todas las iteraciones parten de una reunión de planificación en donde el propietario del producto se comunica e interactúa con todo el equipo para establecer cuáles son las prioridades. Una vez se ha establecido cuál es el orden a seguir, se materializa la parte conceptual para que las propuestas se conviertan en tareas.

3. Seguimiento diario. Con esta actividad, se mide cómo ha progresado el proyecto y se refuerza la comunicación para asegurar que todos en el equipo estén informados. Los miembros repasan en el trabajo que han realizado desde la reunión previa y además comentan las previsiones para la siguiente jornada de trabajo. Además, permite determinar cuáles son los obstáculos que podrían presentarse.

4. Revisión de etapas. Una vez se ha completado una etapa, el equipo hace una presentación del trabajo al propietario del producto para que evalúe y valide si el resultado es aceptable, se mejora o se desecha. Lo cierto que es que todo lo que esté inconcluso, será desechado.

5. Finalmente, la reunión de retrospectiva servirá para valorar los puntos fuertes y los débiles. Acá se analiza qué salió o no bien para mejorarlo en la próxima etapa. Este es el punto más fuerte de la presente metodología. Todos los involucrados se encuentran en esta etapa para concentrarse en el desempeño en general y se optimicen los resultados.

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