Desafíos de la comunicación móvil en Costa Rica

Según un estudio de Signals Telecom Consulting, la telefonía móvil de Costa Rica facturará un mínimo de 1.100 millones de dólares en 2013.
La creación de la Superintendencia de Telecomunicaciones (SUTEL) abrirá el camino para la entrada de nuevos competidores en el mercado local. Millicom, por medio de la adquisición de Amnet, y Digicel, mediante su auspicio a la selección de fútbol de Costa Rica, comienzan a establecer presencia en el país. La demanda insatisfecha por servicios de telefonía móvil impulsará un CAGR de 20% durante 2008–2013, posibilitando una facturación total de 5.895 millones de dólares en este periodo.

Por otra parte, el estudio señala que la aprobación de la Ley de Fortalecimiento es un avance positivo para que el ICE mejore su posicionamiento en la oferta de servicios móviles previo a la liberalización de este segmento. Sin embargo, atrasos en la contratación de empresas que permitan al ICE diversificar su portafolio de servicios incrementarán el impacto que los nuevos entrantes tendrán en el mercado. “Las demoras en la contratación de proveedores para la red UMTS/HSPA y la habilitación de líneas prepago podrían tener un impacto negativo en el ICE si no son resueltas a corto plazo. Es necesario que el ICE tenga, por lo menos, la capacidad de ofrecer servicios avanzados de valor agregado como banda ancha móvil que le permitan incrementar la retención de sus clientes de alto valor, mientras incrementa su base de usuarios por medio de servicios de telefonía prepagada”, señaló Elías Vicente, analista de Signals y principal autor del informe.

“La liberalización del mercado no siempre implica que la empresa incumbente carezca de la capacidad para enfrentar la entrada de competencia. Entre los operadores estatales que exitosamente han enfrentado a competidores se destaca Ancel, de Uruguay. También podría mencionarse a la semiestatal TSTT, de Trinidad y Tobago, como un competidor que ha dificultado el desempeño de los nuevos entrantes. Todo depende de los recursos con los que cuente el operador instalado, la gerencia de la empresa y la capacidad de las autoridades regulatorias para velar por la sana competencia en el mercado”, añadió José Otero, presidente de Signals y coautor del estudio.

Leave a comment

Send a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *