¿Es realmente segura su smart life?

Redacción

A pesar de las ventajas de la explosión de dispositivos conectados, estos también generan dudas sobre la privacidad de los datos que almacenan. ¿Cuáles son los desafíos que enfrenta la industria?

 

Róger Gutiérrez

 

Para el 2015, expertos afirman que habrá unos 25.000 millones de dispositivos conectados y para el 2020 se estima que serán al menos 50.000 millones. Sin embargo el uso de esa información, la capacidad analítica de sus sensores y la falta de privacidad por diseño ocasionan enormes vacíos en el uso de los datos que a los que estos acceden, tanto de las comunicaciones como de los datos transaccionales

 

Expertos informáticos que se reunieron en el marco del Foro de privacidad y protección de datos celebrado en Costa Rica, dedujeron que el principal problema de los objetos conectados es que cuando registran información personal en muchos casos lo hacen sin autorización (pueden ser fotografías, datos incorrectos sobre nuestro estado de salud e incluso conversaciones por medio de un giroscopio), de forma invisible. Con dichos datos, los dispositivos generan a su vez conclusiones.

 

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Estas conclusiones generadas pueden ser incorrectas y crear problemas que afecten nuestra persona, violenten nuestra privacidad e incluso que ponga en riesgo nuestros datos financieros ya que la capacidad analítica de los mismos es todavía muy básica y limitada.

 

Un ejemplo claro de este problema se presenta con RFID , tal y como lo expone Elena Davara, asesora jurídica de Davara & Davara (Madrid, España).

 

 

 

 

En 2013, HP realizó un estudio sobre IoT y descubrió que el 90% de los objetos conectados envía la información que obtiene a la nube. El estudio asegura también que el 98% de los smartTV toman fotografías sin autorización que clasifica como información relevante para posteriormente enviarla a la red.

 

Si los hackers logran ingresar a este data network, tienen la posibilidad de entrar a espacios personales, ya sea en casa, oficinas y demás, y vigilar a los usuarios constantemente a través de la cámara del televisor o del giroscopio del teléfono e incluso conocer la ubicación a través de GPS.

 

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Así, la oportunidad que tienen los hackers de vulnerar nuestros datos se expande, incluso a amenazar la salud, por medio de los dispositivos de fitness que poseen capacidades inalámbricas y microchips que se conectan a bases de datos en la nube, los cibercriminales pueden tener acceso a información de centros de salud y estadísticas para el control de pacientes. Así lo asegura Roberto Lemaitre, abogado e informático del Ministerio de Ciencia y Tecnología de Costa Rica.

 

 

 

 

 

Por otro lado, una de las mayores falencias que el IoT trajo consigo y que, en parte, es culpa de los diseñadores de software es que el mercado busca mayor rapidez en el lanzamiento de nuevos dispositivos sin importar la seguridad del usuario. Es decir se va parcheando y asegurando sobre el camino.

 

 

 

 

 

Existen dos tendencias de privacidad: privacidad por defecto y privacidad por diseño. Ambas fueron creadas en pro de la seguridad de los usuarios, sin embargo la privacidad por defecto se encarga de las mínimas exigencias de protección de datos y si el usurario quiere mejorarlo debe hacerlo por sí mismo.

 

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En contraste, la privacidad por diseño pretende la seguridad de los usuarios pero de una forma más responsable incorporando aspectos de seguridad corporativa.

 

En el artículo 23 del Reglamento de Protección de Datos Europeo, se establece que “…es preferible la privacidad por diseño que por defecto” esto debido a que compromete la responsabilidad empresarial de velar por la seguridad de los datos de los clientes o asociados.

 

La privacidad por diseño cuenta también con una importante característica, es proactiva y busca la protección del ciclo de vida del sistema, no hasta que haya una nueva versión del mismo.

 

El otro lado

Silvia Pérez, periodista e informática, quien participó como panelista del Congreso, aseguró que no todo es negativo. Según la experta, los aparatos inteligentes ponen a disposición de los usuarios servicios en la nube que permiten hacer mejorar procesos y realizar cálculos más precisos en acciones cotidianas, como por ejemplo el cálculo del presupuesto que se va a necesitar para hacer las compras en el supermercado.

 

A partir del buen uso de los dispositivos interconectados, que es una discusión a nivel social y empresarial, se pueden llegar a obtener un buen funcionamiento de los sistemas de operación social, incluso reducir los tiempos de espera en instituciones públicas y privadas, siempre y cuando estos sistemas tengan alto índices de seguridad y privacidad de datos.

 

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Por medio de las smart things se puede obtener también información en tiempo real, para poder resolver las tareas urgentes de manera inmediata.

 

 

 

 

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