Speaker de Interpol: Cibercrimen, el desafío transnacional

Javier Paniagua

Tráfico de seres humanos, venta ilegal de armas, drogas ilegales, lavado de dinero, terrorismo e imágenes de abuso sexual infantil, son solo algunos de los delitos que se cometen hoy en día a través de Internet.

Alejandra Ordóñez 

Adrián Acosta, Digital Crime Officer de Interpol, hace ver que la sociedad global ha cambiado la forma en que se comunica y se relaciona, principalmente debido a las nuevas tecnologías, que incluyen las redes sociales, las cuales permiten una comunicación instantánea.

Este cambio drástico ha provocado que los criminales también han aparecido en la escena global, y actualmente el terrorismo usa Internet no sólo para atentados terroristas sino para lo que se denomina uso de Internet con fines terroristas, es decir, que los grupos de este tipo usan la red para hacer propaganda y  campañas, así como para comunicarse.

Según Acosta, el  el mejor ejemplo de las implicaciones del cibercrimen en la actualidad es  WannaCry, considerado un ataque cibernético con consecuencias nunca antes vistas.

Todos estos delitos utilizan la tecnología como un medio para lograr sus cometidos, por lo que el Interpol cuenta con un centro de ciberfusión, en el que trabaja en conjunto con empresas para el análisis de amenazas y de malware, así como para compartir información de inteligencia sobre nuevos peligros en la red.

Ver más: Panel de seguridad: La amenaza es real, ¿cómo enfrentarla?

“El malware, al que antes llamábamos virus, ha evolucionado, y ahora causan mucho más daño”, aseguró Acosta.

Prueba de ello es que a partir de finales de 2016, el 97% de todos los correos electrónicos de phishing contenían cripto-ransomware. Ante este panorama, el especialista recomendó siempre tener un backup de la información, para en caso de ataque, perder el mínimo de información posible. Además, sugiere guardar el archivo de imágenes fuera de la computadora.

“Si tienen imágenes importantes, lo mejor es guardarlas en dispositivos que no estén conectados en Internet”, recomendó.

En este tipo de crímenes, Acosta resalta otro tema: la extorsión, en específico la extorsión sexual o sextortion, un término utilizado para definir el chantaje online, en la que imágenes o vídeos sexuales de las víctimas, adquiridas a través de chat, se utilizan para extorsionar a las víctimas pidiéndoles entre US$500 y US$15,000 a cambio de no publicarlas.

En caso de que esto suceda, el Digital Crime Officer de Interpol recomienda cortar de inmediato cualquier vínculo con la persona que está extorsionando y desactivar su cuenta Facebook, para dar tiempo a la policía o a Interpol para llevar a cabo las investigaciones.

“La red es parte del mundo real y creer que a través del ciberespacio no me pueden robar, extorsionar o dañar es mentira”, finalizó.

 

 

Este artículo está clasificado como: , ,

Comentarios

Para poder comentar debe iniciar su sesión:

INGRESAR